Conoce la terapia preoperatoria y sus beneficios post-operatorios
Cuando hablamos de una cirugía, una de las preocupaciones principales, son los cuidados que vienen después de la operación, pero existe una etapa previa que es clave para mejorar los resultados: la terapia preoperatoria, o «prehabilitación». Este enfoque se ha vuelto cada vez más popular ya que tiene el potencial de preparar al cuerpo para enfrentar el proceso quirúrgico y además facilitar una mejor recuperación.
¿Qué es la terapia preoperatoria?
La terapia preoperatoria es un programa de ejercicios y cuidados diseñado para mejorar la condición física general del paciente antes de una cirugía.
Su objetivo es optimizar la fuerza muscular, la movilidad, la flexibilidad y la capacidad cardiovascular, de manera que el cuerpo esté en mejores condiciones para enfrentar el estrés que supone una intervención quirúrgica y su etapa de rehabilitación. Además, este tipo de terapia también ayuda a reducir el tiempo de inmovilización postoperatoria y sus efectos secundarios pero evitables. De igual manera nos ayuda mitigando el riesgo de complicaciones, como infecciones, rigidez, mala circulación, entre otros.
¿Cómo funciona?
Un programa preoperatorio de terapia física es personalizado según el tipo de cirugía y el estado de salud general del paciente. Los fisioterapeutas jugamos un rol clave, ya que determinamos qué áreas necesitan mayor enfoque y de qué manera se trabajará.
Se suelen incluir ejercicios enfocados en:
Beneficios de la terapia preoperatoria
Mejor recuperación postoperatoria:
Al optimizar la función del cuerpo antes de la cirugía, se tiene más posibilidades de recuperarse más rápido y con menos complicaciones. Estudios han demostrado que los pacientes que reciben prehabilitación logran mantener mejor su masa muscular después de la cirugía y presentan una mayor capacidad funcional.
Menor riesgo de complicaciones:
Un cuerpo más fuerte y preparado es menos propenso a desarrollar complicaciones después de una cirugía, como infecciones, rigidez, dolor o “mala condición” cardiovascular-respiratoria. El estado preoperatorio influye directamente en la capacidad para tolerar el estrés quirúrgico y la capacidad de recuperación óptima.
Mayor confianza y control:
Las personas que se someten a prehabilitación tienden a sentirse más empoderadas, lo que mejora su bienestar general y mental antes de la cirugía. Este enfoque integral que incluye tanto el aspecto físico como el emocional es crucial para una recuperación más rápida y con menos dolor y complicaciones.
Reducción de costos:
Estos programas no solo mejoran los resultados clínicos, sino que también pueden reducir el costo total de los tratamientos post-operatorios al acortar la estancia hospitalaria y reducir la necesidad de cuidados adicionales e innecesarios.
¿Para quién está indicada?
La prehabilitación es especialmente útil para personas que van a someterse a cualquier cirugía, desde ligamentoplastias, hasta reemplazos articulares, cirugías cardiovasculares o abdominales. Sin embargo, también puede ser beneficiosa en procedimientos menos invasivos, ya que permite al paciente estar en la mejor condición física posible antes de cualquier intervención.
En pocas palabras…
Incorporar la terapia preoperatoria como parte del plan de tratamiento integral puede marcar una gran diferencia en la recuperación.
Prepararse físicamente antes de una operación no solo mejora los resultados post-operatorios, sino que también reduce complicaciones y ayuda a acortar el tiempo de rehabilitación.
Si tienes programada una cirugía, contactános y hablemos sobre la posibilidad de realizar un programa de prehabilitación. Ahora lo sabes, puede ser una excelente decisión para tu recuperación y salud a largo plazo.



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